whatsappCompartir facebookCompartir twitterTwittear emailE-mail
copiarCopiar url
Share 12
Club de Empresas
Campaña paneles solares abril 2024
Campaña paneles solares abril 2024
Campaña paneles solares abril 2024

Las empresas potencian el teletrabajo mientras cae la transparencia salarial en España

El 22,4% de las ofertas incluye remoto, pero solo el 17% informa el sueldo en vísperas de la nueva directiva europea.

Las empresas potencian el teletrabajo mientras cae la transparencia salarial en España
Las empresas potencian el teletrabajo mientras cae la transparencia salarial en España

El mercado laboral español vive un giro estratégico: las compañías están reforzando el teletrabajo en España como principal incentivo en sus vacantes, mientras disminuye la publicación de salarios. Con casi el 48% de las empresas reconociendo dificultades para cubrir puestos —según datos del Banco de España—, el trabajo en remoto gana peso como herramienta de atracción, al tiempo que retrocede la transparencia retributiva.

Este cambio se produce a pocos meses de la aplicación obligatoria de la Directiva 2023/970 de la Unión Europea, que puede consultarse en el portal oficial de la Comisión Europea sobre transparencia salarial y brecha de género. La norma obligará a reforzar el derecho de los empleados a conocer las bandas salariales y a justificar posibles diferencias retributivas. Sin embargo, lejos de aumentar, el porcentaje de ofertas que detallan el sueldo ha disminuido.

España encabeza Europa en menciones de trabajo remoto en anuncios de empleo. El 22,4% de las vacantes publicadas contempla modalidades total o parcialmente a distancia, superando a economías como Irlanda, Reino Unido, Alemania, Italia, Francia y Países Bajos. Este liderazgo en ofertas contrasta con la implantación efectiva del modelo.

 

De acuerdo con datos de Eurostat, solo el 12,8% de los ocupados en España trabajaba en remoto al cierre de 2024. En comparación, Alemania alcanza el 22%, Francia el 29,9%, Irlanda el 33,8% y Países Bajos el 47,4%, mientras que Reino Unido ronda el 40%, según su oficina estadística nacional. La brecha evidencia que la presencia del trabajo en remoto en las ofertas no se traduce en igual proporción en la práctica laboral.

Parte de esta diferencia responde a la normativa nacional, que obliga a las empresas a cubrir determinados gastos cuando el teletrabajo supera el 30% de la jornada durante tres meses consecutivos. Este requisito ha impulsado fórmulas híbridas ocasionales, que alcanzan al 49% de los trabajadores en algún grado. En otros países europeos, el modelo mixto supera el 50%, condicionado por la estructura productiva y el peso de empleos administrativos frente a sectores presenciales.

Mientras el remoto gana visibilidad, la transparencia salarial pierde terreno. Apenas el 17% de las ofertas en España especifica el sueldo, situándose entre los porcentajes más bajos del entorno europeo. Alemania registra un 13%, mientras que Italia ha elevado esta cifra hasta el 30%. Francia, con un sistema sólido de negociación colectiva, muestra una mayor presencia de bandas salariales en sus vacantes.

En muchos anuncios españoles persisten fórmulas genéricas como salario según convenio o sueldo competitivo según experiencia, lo que permite mantener la negociación individual y evitar referencias públicas. Esta práctica es especialmente frecuente en sectores de alta cualificación, donde las empresas buscan conservar margen negociador.

Los datos sectoriales reflejan además una evolución desigual: entre 2019 y 2024 aumentó la publicación de salarios en actividades de remuneración baja o media —como logística, transporte o cuidados personales—, mientras descendió en áreas mejor pagadas como informática, finanzas o sanidad. El mercado laboral español parece así priorizar incentivos no salariales en perfiles estratégicos.

 

Aunque el auge del trabajo en remoto suele vincularse a la conciliación, su implantación real sigue siendo limitada. En un contexto en el que los sueldos ofertados se ajustan a convenios colectivos y los costes empresariales presionan los márgenes, reforzar condiciones flexibles se convierte en una alternativa competitiva frente a incrementos retributivos.

La próxima entrada en vigor de la directiva europea obligará a publicar bandas salariales en las ofertas y a justificar diferencias con criterios objetivos, además de permitir a los empleados solicitar información comparativa interna. El desafío para las compañías será equilibrar flexibilidad y salario bajo un marco regulatorio más exigente.

En este escenario, salario en Españateletrabajo en Españatrabajo en remototransparencia salarial y mercado laboral español se consolidan como ejes centrales en la disputa por el talento. La evolución normativa determinará si el remoto se afianza como modalidad estructural o permanece como reclamo en un entorno laboral cada vez más competitivo.