
México enfrenta un retraso histórico en la paridad de género corporativa
Solo 14% de los asientos en consejos empresariales están ocupados por mujeres, según IMCO y OCDE.
México se mantiene como el país con mayor atraso en equidad de género dentro de los consejos de administración empresariales en América Latina, de acuerdo con información del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y la OCDE, a pesar de los avances normativos y sociales en materia de igualdad laboral.
Las proyecciones advierten que, si no se acelera el cambio, el país podría tardar hasta 2043 en cerrar esta brecha, un horizonte que contrasta con el dinamismo observado en otras economías a nivel global.
Los datos del IMCO, sustentados en reportes de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), indican que actualmente apenas el 14% de los lugares en los consejos de administración de empresas mexicanas que cotizan en bolsa son ocupados por mujeres.
El panorama internacional muestra una evolución distinta: entre 2016 y 2024, la representación femenina en estos órganos pasó de 21% a 32.5%, según registros de la OCDE analizados por IMCO y Kiik Consultores.
El estudio también revela que casi una quinta parte de los consejos empresariales continúa integrada exclusivamente por hombres y que, en promedio, por cada consejera independiente existen cinco consejeros en la misma condición.
La brecha se profundiza en los liderazgos: solo 4% de las presidencias de consejos está en manos de mujeres, cifra que además refleja un retroceso por segundo año consecutivo, conforme a lo documentado por el IMCO.
En los niveles ejecutivos más altos, la presencia femenina sigue siendo marginal. Las mujeres ocupan cerca del 3% de las direcciones generales, mientras que representan 15% en áreas financieras y 26% en las jurídicas.
Aunque se observa una ligera mejora frente a 2024, el rezago persiste: 64% de las empresas no cuenta con mujeres en ninguna de las tres posiciones clave de decisión, y únicamente dos de las 187 compañías evaluadas tienen liderazgo femenino simultáneo en las áreas general, financiera y legal.
El análisis regional aporta matices relevantes. La encuesta “Mujeres en las empresas Jalisco 2025”, elaborada por IMCO, Kiik y la Secretaría de Desarrollo Económico de Jalisco, muestra que en esta entidad el 47% de las MiPymes pertenece a mujeres, superando el promedio nacional.
Sin embargo, este dato no se traduce en liderazgo: solo una de cada cinco MiPymes tiene mayoría femenina en cargos directivos, y la cúspide de la toma de decisiones sigue dominada por hombres.
El estudio también identifica que 85% de las MiPymes reconoce la existencia de la brecha salarial, aunque apenas la mitad sabe cómo medirla y un porcentaje menor dispone de herramientas para gestionarla.
En las grandes empresas de Jalisco, la distribución de funciones reproduce estereotipos persistentes: las mujeres lideran áreas como mercadotecnia y recursos humanos, mientras que los hombres concentran operaciones y tecnología.
La desigualdad se refleja también en los ascensos internos: por cada cuatro promociones otorgadas a mujeres, cinco son concedidas a hombres, incluso en sectores considerados de vanguardia.
Respecto a políticas de inclusión, solo 44% de las empresas cuenta con programas formales de igualdad con mecanismos de seguimiento, y apenas 24% mide y comunica públicamente sus avances.
El IMCO subraya que la estructura organizacional y la cultura corporativa continúan siendo obstáculos centrales para alcanzar la paridad, pese a los compromisos públicos asumidos por el sector privado.
El informe destaca además el impacto económico potencial de cerrar estas brechas. Incrementar la participación económica femenina del 46% actual al promedio de la OCDE, de 67%, implicaría integrar a 18.6 millones de mujeres al mercado laboral.
De lograrse este objetivo, el país podría sumar hasta 6.9 billones de pesos adicionales al PIB nacional hacia 2035, según las estimaciones más recientes del IMCO. En Jalisco, el efecto proyectado sería un aumento de 112.6 mil millones de pesos en una década.
Para revertir el rezago, el IMCO y Kiik Consultores proponen que las grandes empresas establezcan metas anuales para elevar gradualmente la presencia femenina en los consejos, con un umbral recomendado de 40%.
Las recomendaciones incluyen fortalecer la transparencia salarial mediante reportes auditados por autoridades y crear una plataforma federal homologada que concentre y publique esta información.
En el caso de las MiPymes, las acciones prioritarias pasan por digitalizar registros administrativos, medir brechas de género y profesionalizar la gobernanza interna mediante manuales y estructuras claras de decisión.










