
Alta confianza tecnológica convive con alertas por IA y soberanía digital
El Barómetro de Confianza 2026 de VivaTech revela inversiones récord en ciberseguridad e inteligencia artificial, junto a una fuerte preferencia por proveedores nacionales.
La tercera edición del Barómetro de Confianza 2026 de VivaTech confirma un nivel histórico de optimismo entre los altos ejecutivos del sector tecnológico en Europa y Norteamérica, aunque advierte sobre los desafíos vinculados a la soberanía tecnológica y a los riesgos derivados del uso de la inteligencia artificial. El informe, elaborado por OpinionWay, refleja una creciente inclinación por socios tecnológicos locales y sitúa a la ciberseguridad como principal prioridad de inversión.
El estudio muestra que los líderes empresariales califican su grado de confianza en las tecnologías emergentes con 89 puntos sobre 100, superando el registro del año anterior. Además, el 88% sostiene que en el último año la adopción tecnológica ha cobrado mayor peso en la competitividad corporativa, consolidando su papel estratégico en los modelos de negocio.
En términos de inversión, la ciberseguridad encabeza la lista con un 82%, seguida de la inteligencia artificial (76%), 5G (73%), cloud (72%) e IoT (54%). A medio plazo, el 87% prevé ampliar recursos destinados a IA y el 77% reforzará su presupuesto en seguridad digital. También ganan protagonismo la automatización robótica (80%) y la computación cuántica (76%), lo que anticipa un ecosistema empresarial cada vez más orientado a la innovación avanzada. En este escenario, España se posiciona en línea con la media internacional en IA e IoT y destaca por encima en cloud computing.
El análisis también pone el foco en la soberanía tecnológica. Un 92% de los encuestados afirma que optaría por un proveedor de su misma nacionalidad al incorporar nuevas soluciones digitales, y el 47% lo considera un factor determinante. Esta preferencia es más marcada en Estados Unidos y Reino Unido, mientras que en la Unión Europea se interpreta como un valor diferencial. No obstante, el 63% manifiesta inquietud ante la posible pérdida de autonomía tecnológica en un contexto de creciente dependencia digital.
El origen geográfico de las herramientas influye de forma directa en la percepción de fiabilidad: el 86% reconoce que condiciona su nivel de confianza. En Europa continental, el 43% prioriza desarrollos europeos. Entre los elementos que más inciden en esa valoración destacan la seguridad (57%), la capacidad innovadora (50%) y el impacto en el rendimiento corporativo (49%).
En paralelo, la inteligencia artificial se afianza como soporte clave en la toma de decisiones: el 89% de los directivos declara confiar en esta tecnología para orientar estrategias empresariales. Sin embargo, emerge una paradoja relevante: el 39% admite haber compartido datos corporativos en plataformas de IA sin tener plena certeza sobre su fiabilidad, lo que evidencia brechas en cultura de seguridad y protocolos de uso.
Pese a estas tensiones, la percepción laboral se mantiene estable. El 92% de los ejecutivos descarta que la expansión de la IA derive en recortes de empleo durante los próximos doce meses, reforzando la idea de que la transformación digital avanza como motor de competitividad más que como amenaza inmediata para el talento.









